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¿Quiénes somos?

La Fundación para la Difusión del Conocimiento y el Derecho Aduanero es una entidad jurídico-privada de ámbito internacional y sin ánimo de lucro, reconocida por el Estado por el interés general de sus fines.

Creada en 2010 e inscrita en el Ministerio de Educación, tiene como objetivo promover la formación, la investigación y la difusión del conocimiento en derecho aduanero y comercio internacional, así como el desarrollo de buenas prácticas y programas de estudios superiores especializados.

¿Qué ofrecemos?

La Fundación para la Difusión del Conocimiento y el Derecho Aduanero considera la formación continua como un elemento esencial en un entorno jurídico y comercial en permanente evolución. La actualización constante de conocimientos resulta imprescindible para afrontar los retos del comercio internacional y la legislación aduanera.

Organización formativa

Organización de cursos, talleres diplomados, seminarios, conferencias y otras actividades de divulgación, dirigidos a colectivos interesados en el comercio internacional y la normativa aduanera.

Programas académicos

Cursos de posgrado, diplomaturas y estudios superiores en derecho aduanero y comercio internacional.

Publicaciones

Cursos de posgrado, diplomaturas y estudios superiores en derecho aduanero y comercio internacional.

Formación personalizada en empresa

Concesión de becas para la formación especializada.

Misión

Difundir el conocimiento del derecho aduanero y del comercio internacional, en su sentido más amplio, facilitando su acceso a los distintos niveles del ámbito empresarial y de la Administración Pública.

Objetivos

La Fundación tiene como objetivo promover:

  • La formación, la educación y la investigación en derecho aduanero y comercio internacional.
  • La difusión y el desarrollo de buenas prácticas aduaneras.
  • La creación de programas de estudios superiores especializados.

Líneas de actuación

Formación

Organitzación y desarrollo de actividades formativas en derecho aduanero y comercio internacional, que incluyen cursos, talleres, seminarios, programas de estudios superiores, concesión de becas y difusión de publicaciones especializadas.

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Investigación y colaboración

Investigación y colaboración
Promoción de la investigación en derecho aduanero y comercio internacional mediante grupos de trabajo, elaboración de estudios e informes, y colaboración con empresas, instituciones y organismos públicos y privados.

La Aduana en la historia

Una breve historia de la aduana: escenas a través del tiempo

3000 a.C. — Mesopotamia: el escriba y la tablilla de arcilla

En las ciudades sumerias como Ur o Uruk, el comercio llegaba desde muy lejos: madera del Líbano, cobre de Anatolia o piedras preciosas de Persia.

Cuando una caravana entraba en la ciudad, un “escriba del templo” se sentaba con su tablilla de arcilla húmeda y su cálamo.

El procedimiento era simple:

  1. contar los sacos o animales
  2. anotar la mercancía
  3. cobrar un tributo para el templo o el palacio

1500 a.C. — Egipto: el control en el Nilo

El Nilo era la gran autopista del comercio egipcio. Los barcos que entraban por el delta debían detenerse ante los “funcionarios del faraón”.

Los inspectores registraban la carga, anotaban el origen, cobraban un impuesto y verificaban que no se introdujeran mercancías prohibidas. Los papiros administrativos muestran incluso inventarios detallados de barcos extranjeros.

En algunas representaciones se ven funcionarios pesando mercancías en balanzas y si el peso declarado no coincidía con el real, el comerciante pagaba una multa.

En otras palabras: ya existía el “aforo” hace más de 3.000 años.

500 a.C. — Grecia: la aduana del puerto del Pireo

Atenas dependía del comercio marítimo, especialmente del trigo del Mar Negro. En el puerto del Pireo, los barcos debían detenerse antes de descargar.

Un funcionario cobraba el pentekoste, un impuesto de alrededor del 2% del valor de la mercancía.

Ese pequeño porcentaje ayudaba a financiar la flota, las murallas y hasta los teatros de Atenas.

100 d.C. — Imperio romano: el portorium

Los romanos llevaron la aduana a otro nivel administrativo. El impuesto aduanero se llamaba portorium y se cobraba en puertos, puentes, entradas de ciudades y fronteras provinciales.

En algunos puntos había puestos permanentes de recaudación. Muchos puestos aduaneros romanos eran gestionados por publicanii, empresarios privados que pagaban al Estado el derecho de recaudar impuestos.

Su reputación no era buena. Los comerciantes romanos decían que los publicanii podían detectar mercancías escondidas “como un perro detecta la carne”.

800–1400 d.C. Edad Media europea: el infierno de los peajes

Tras la caída de Roma, Europa se llenó de pequeñas aduanas locales. Cada señor feudal, ciudad o puente podía cobrar una tasa.

Un viaje comercial por el Rin podía implicar docenas de peajes a pagar en cada paso por un territorio según el dueño del mismo.

Si un mercader transporta telas desde Italia hacia Flandes, en el camino paga un peaje en un puente, una tasa en una ciudad, otra en un puerto fluvial y otra al entrar en un ducado.

En algunos tramos del Rin medieval había más de 60 peajes distintos. No es extraño que los comerciantes desarrollaran un talento especial para esconder mercancía.

1200 d.C. China (dinastías Song y Yuan): una aduana altamente organizada

Mientras Europa estaba fragmentada, China tenía una administración comercial muy sofisticada. En puertos como Guangzhou o Quanzhou, los funcionarios imperiales controlaban el comercio internacional.

Los procedimientos incluían registro de barcos extranjeros, inventario de mercancías, cálculo de impuestos y autorización para comerciar.

Los comerciantes extranjeros a veces tenían que esperar varios días en el puerto hasta que los inspectores terminaran de revisar la carga.

Algunos relatos árabes describen la aduana china como “tan organizada como un tribunal”.

1600–1800 — Imperios coloniales y aduanas marítimas

Durante la expansión colonial, las aduanas se volvieron cruciales. Los imperios europeos usaban aranceles para controlar el comercio colonial.

Un ejemplo famoso es el sistema español de flotas. Cuando un barco de una flota llegaba a Sevilla desde América cargado de plata, cacao y tabaco, en la Casa de Contratación los funcionarios registran cada carga.

Nada podía entrar sin pagar impuestos. Este control era tan importante que el contrabando se convirtió en una profesión extremadamente lucrativo.

1789 — Estados Unidos: la aduana financia el nuevo país

Tras la independencia, el nuevo gobierno estadounidense tenía un problema como erala falta de dinero. La solución fue simple: aranceles aduaneros.

Durante décadas, la mayor parte del presupuesto federal procedía de las aduanas.Como anécdota podemos citar que la primera ley importante aprobada por el Congreso de EE. UU. fue precisamente el Tariff Act de 1789.

Las primeras oficinas aduaneras estaban en puertos como Nueva York, Boston o Charleston. Durante casi un siglo, la aduana fue la principal fuente de ingresos del país.

1936–1939 — España: la aduana en la Guerra Civil

Durante la Guerra Civil española, las aduanas se convirtieron en puntos estratégicos. Controlar una frontera o un puerto significaba controlar armas, combustible y alimentos.

Los inspectores no solo revisaban mercancías, también buscaban material militar o suministros clandestinos.

La aduana se convierte entonces en una herramienta de guerra.

1993–Hoy — Europa: la unión aduanera

Con la Unión Europea surge algo inédito en la historia: un espacio sin aduanas internas.

Desde 1993, las mercancías pueden circular libremente entre países miembros. Pero la aduana sigue existiendo en la frontera exterior de la UE.

Hoy un funcionario aduanero puede estar revisando contenedores en un puerto, productos falsificados, alimentos peligrosos, drogas o tráfico ilegal de especies.

Hoy la aduana no solo recauda: también protege a la sociedad, al consumidor y al mercado.

Vocal

El Vocal es el órgano de gobierno y representación de la Fundación Aduanera, al que corresponde cumplir con los fines fundacionales y administrar los bienes y derechos que integran el patrimonio fundacional. Es por ello que se reúne periódicamente para decidir las actividades que se van a desarrollar en cumplimiento de los objetivos fundacionales.

Patrono Presidente de Honor

Ildefonso Sánchez Gonzàlez

Patrono presidente

Alejandro Arola García

Patronos

Jesús Otero Rebollo

Carlos Arola García

Ariadna Arola Brunet

Secretario no Patrono

Víctor Guarch Ibáñez